Ver si aplica
tu caso.
Antes de recomendar cualquier camino, necesitamos entender si este proceso es de utilidad para la persona.
MUCHAS PERSONAS ME PREGUNTAN
¿ESTO PUEDE AYUDAR A MI HIJO?
y la respuesta honesta siempre es la misma:
Todavía no lo sé.
Porque antes, necesitamos entender la historia.
No todas las personas
necesitan lo mismo.
ETAPA UNO
TODAVÍA PUEDE DETENERSE A OBSERVAR.
En esta etapa, la persona todavía conserva suficiente capacidad para cuestionarse, escuchar otros puntos de vista y tomar decisiones propias.
Aunque exista resistencia o confusión, interiormente todavía puede reconocer que algo no está bien.
EL RUIDO EMPIEZA A TAPAR SU PROPIA VOZ.
Las decisiones comienzan a estar cada vez más influenciadas por el entorno, el hábito, la presión o la necesidad de escapar de lo que está sintiendo.
Todavía puede existir una posibilidad real, pero primero se necesita comprender qué lugar ocupa hoy esa persona.
ETAPA DOS
ETAPA TRES
YA NO BASTA CON UNA CONVERSACIÓN.
Hay momentos en los que la persona ha perdido gran parte de su criterio, su capacidad para detenerse, observar y tomar decisiones con claridad.
En esos casos, RESET puede no ser el camino adecuado y será necesario valorar otro tipo de apoyo.

